CL1-Monsiváis. Del “Elogio (innecesario) de los libros” de Carlos Monsiváis

Por Alma Yasbeth Pacheco CorreaImage

En el marco del sexto Congreso Nacional de Lectura bajo la temática “Lectura para construir nación”, Carlos Monsiváis reflexionó al respecto del hábito de la lectura, de los alcances que con ella se logran y de la dimensión social y política en un mundo globalizado donde la acción de hojear un libro está pasando por diferentes procesos. Inclusive, denuncia Monsiváis una baja en el hábito lector.

¿Es cierto? Las industrias culturales productoras de escritos están orillando a modificaciones en el flujo de la producción económica y del consumo visual. Los procesos  se han vuelto más rápido en favor de la innovación sucesiva, cada vez más rápida, de las formas de leer. Un best seller se expande más rápido en el universo digital, pone en iguales circunstancias informativas a uno que a otro a pesar de las barreras geográficas. A pesar del aumento de lectores gracias a este tipo de libros -los cuales en conjunto con los de autoayuda representan más de la mitad de ventas- la calidad de ellos es mala, leen con una velocidad creciente, su índice de crítica es poca y son lectores superficiales.

La lectura también está globalizando a las personas. Los procesos de comprensión y los temas de interés alejan de la realidad a las personas; las desvían de sus problemáticas de su entorno. ¿Se pierde o se gana con un lector activo de Internet? ¿Qué tipo de información está consultando y cuál es la calidad de la misma? ¿Bajo qué condiciones el homo videns está obteniendo información y como afectan sus condiciones para la decodificación de la misma?

Sin embargo, no debería tomarse en cuenta al mundo de la iconósfera como el antagónico al noble acto de la lectura. Si bien los contenidos en internet se inclinan a lo audiovisual, multimedia debe apostar por ocupar en todas las habilidades a las personas. En los contenidos multimedia el éxito lo obtienen aquellas páginas que explotan las habilidades lectoras, visuales, auditivas y hasta táctiles del ser humano. La apuesta se debería hacer, además de en favor de la lectura, en favor a la capacitación de las habilidades para crear y saber comprender estos nuevos contenidos y que lo audiovisual y lo escrito vayan de la mano.

Abordado el punto del alcance de la lectura y sus formas de consumo el también cronista urbano se pregunta por varios mitos. Es la capacidad de erudición de la lectura la cual se pregunta si ha cambiado o cambiará dadas los recientes cambios en los procesos de lectura. Para comprender el mundo ahora también está al alcance el cine. Las artes cinematográficas actúan en el cerebro de las personas para reflejar y causar reflexiones e interiorizarlas.

Pero, la importancia de la formación lectora crece y se vuelve indispensable para la clase política. No sólo porque permite incrementar las habilidades del pensamiento, de la comprensión y estructuración de ideas; leer provee de experiencias memorables y significativas según la calidad de lectura ejecutada. Deja clara la necesidad de los escritores, maestros, artistas y estudiantes, por que sea defendida su labor y facilitada la manera de llegar a los demás.

La lectura de “fotocopiado”, una lectura ardua, obligatoria, de poco tiempo de dedicación. Deriva de las nulos estrategias de distribución carentes en las mentes de los políticos y autoridades encargadas de la difusión cultural proyectada en las empresas editoriales o en el enriquecimiento de su catálogo en bibliotecas. No es imposible ni fuera de lugar pensar en eso en esta era de la digitalización; si la lógica de pensamiento condicionara al enriquecimiento tecnológico como directamente proporcional al desarrollo social-económico de las regiones, el sentido determinista de los años 70 con el boom de la informática no dejaría de ser el enfoque determinista de pensamiento.

¿Es posible cambiar la idea del imaginario colectivo sobre la lectura? Si los gobiernos no emprenden las acciones necesarias, ¿Podemos confiar en nosotros y sólo nosotros mismos para fines de divulgación sobre el hábito de la lectura? Más que el cambio repentino de todo el significado de “leer”, la educación desde pequeños es básica para cambiar la idea de la lectura como puente satisfactor de fantasías, más como un estilo de conocer y de formar en la educación autodidacta o no de las personas.

“…en la medida en que un niño o un joven o una persona adulta se encuentre con objetos poblados de signos descifrables, de los que extrae conocimientos sobre el ser humano, información, deleite, sentido del humor, gozo y cultivo del idioma, en esa medida la resurrección se garantiza”

Fuentes: Ponencia “Elogio (innecesario) del libro” de Carlos Monsiváis (sexto Congreso Nacional de Lectura, México, 2004):  http://www.sergioramirez.org.ni/index2.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s