De Guía para la publicación de libros, “Publicación de libros y desarrollo nacional”, Datus C. Smith, Jr.

Por Alma Yasbeth Pacheco Correa

La pasión por las publicaciones fueron la vida de Datus C. Smith junior. Guía para la publicación de libros permite exponer las cuestiones generales por las cuales pasa el libro desde la concepción de la idea de un autor hasta el momento anhelado de la entrega en las manos del lector. La exitosa publicación mayorista se refleja por el gusto del trabajo final por parte del autor, la impresión exitosa y la buena organización del editor. La columna vertebral de todo el proceso corre a cargo de éste, cuyo buen gusto y conocimiento en la profesión marca la diferencia.

La cadena de producción es tan larga como el desarrollo industrial del país donde tenga desarrollo. El corte de la publicación, el gusto del autor y los alcances visualizados por el editor son variantes que determinan las necesidades de la cadena de producción del libro. Los criterios editoriales y sugerencias aplicables en cualquier cultura y bajo cualquier condiciones son escritas y narradas en todo el libro.

El desarrollo social depende de la industria editorial. La tarea de explicar como el trabajo de la industria repercute se extiende en explicarle al público y hacerle evidente al aparato de gobierno lo evidente “la importancia que la publicación de libros tiene para el desarrollo social, educativo y económico,… por lo tanto, de la consolidación nacional”

. Los materiales de apoyo en la educación son una inversión básica.

Para tener un país lector los reproductores de libros deben tener apoyo de los Estados. Tener acceso a publicaciones extranjeras enriquece la visión y expande las formas de pensar de los habitantes. Es aún más importante para los pensadores, pues así se enriquecen con otras ideas.

El consumo de materiales de lectura es aún más importante para hacer llegar la cultura y la educación a las personas que por motivos diversos no pueden asistir a una escuela o cualquier instrucción presencias. Ellos son autodidactas. No es posible este suceso dado que si los autores no escriben correctamente no tienen lectores o se vuelven atractivos al público.

Para que cada país logre incrementar sus industrias editoriales debe prever varios costes: papel, maquinaria, transportación… La guía pone en evidencia imprevistos y sucesos presentados en diversos países. En unos países las necesidades se ajustarán a la forma de producción.

Los miembros en el proceso de producción son, al menos, cuatro: el autor, el impresor, el librero (o vendedor) y el editor. Tienen tareas bien delimitadas. Conforma a la división del trabajo y la especialización de las personas involucradas el diseño de la impresión puede pasar por más manos pero el editor siempre funge como organizador presente todo el tiempo tomado en imprimir un libro y distribuirlo, sin olvidar que es él quien invierte el capital de manera usual.

Al contrario, si alguna de las figuras mencionadas realiza dos tareas en el proceso, por ejemplo, que el impresor sea también el vendedor, no significa que falte en cadena, sino que una misma persona funge sino simultáneamente si en forma consecutiva dos tareas de dos diferentes pasos en la producción.

El autor

El libro comienza cuando el autor concibe la idea. Las imágenes, textos o cualquier material adicional dentro del libro son recopilados por él. De manera legal, el autor puede ser un grupo de personas o un individuo. Es el único con derecho a publicar su obra, lo respaldan los derechos de copyright y todas las practicas alrededor del camino a la producción de la obra. Puede ceder los derechos de publicación al público o a alguna persona, editorial u organización especifica. Mientras no lo decrete él así es el único con derecho a publicar sus ideas.

En algunos países se le reconoce a los autores por publicar. Si las leyes de  copyright no se respetan o la industria editorial aún no se encuentra bien cimentada, o los gobiernos no le dan importancia, el autor corre riesgos que van desde el plagio de sus obras, la publicación sin autorización o el simple atropello a sus derechos.

La importancia de la actualización y respeto de las leyes de derecho de autor es más económica que de protección a la reproducción ilícita a las ideas. Además de estimular a los escritores a seguir publicando reconoce su papel social en el desarrollo de la población. Su pago monetario es directamente proporcional al número de copias vendidas.

En la parte promocional del libro el autor puede tomar parte. Se presenta al público consumidor para hablar sobre la trascendencia de la lectura; los interesados responderán al mensaje. La dificultad de lograr el éxito se incrementa si el editor, el impresor y el autor no trabajan bajo el mismo concepto.

El autor realiza otras actividades además de la autoría de libros, entendible dado el tiempo que le toma obtener ganancias. Él debe cooperar, estar en contacto constante y abierto con el editor para que presente sus ideas de forma coherente. Si el editor pierde un autor también pierde la posibilidad de ser contratado por otros.

El impresor

La tarea del impresor se reduce a fabricar el libro en grandes tirajes o pequeños, dependiendo de la capacidad de sus máquinas. Refina la composición gráfica y encuadra la edición. Las pruebas con el papel, las tintas y el formato para completar el diseño repercute en el tiempo en el cual el autor ve materializada su idea y distribuida a las librerías.

El impresor puede incidir en el diseño, la elección del papel, y los colores empleados. En les empresas de países primermundistas el diseñador ocupa un lugar especifico en la parte de la impresión. Las correcciones ortotipográficas y de otras índoles repercuten en el tiempo que tiene el impresor para cumplir su función principal. Si el editor no se envuelve en el proceso la relación entre estos dos puede llevar a fracasos o malentendidos con el autor.

El vendedor

El es el último y se encarga de la venta al menudeo. Los funcionarios públicos deberían tener un lazo más ancho con ellos. Si los libros no están disponibles (por ejemplo, los libros de texto en el nivel básico de México. Con la diversificación de los soportes de información, las librerías se han encargado de enriquecer su mercancía con audios, revistas, películas y merchandise de los libros de diversos temas. Pasan meses, o quizá años, para que el editor recupere sus ganancias.

El editor

Su papel es omnipresente en el proceso de publicación. Coordina la empresa, la estrategia de planeación etcétera. Pugna por la calidad y junta a los demás involucrados en la cadena de producción. Es responsable de la prevención, planeación y creación de la obra. Las labores especiales del editor son:

-La edición: prepara el libro para su impresión,

-Producción: Diseña conforma a la manufactura en su fábrica;

-Venta y mercadeo: La puesta en venta de un libro.

La comunicación exitosa entre la gente es el objetivo principal que pretende el libro.  El material colocado en colecciones de consulta gratuita no debe ser entendido como pérdidas para la cadena productiva mas si como ganancias para el desarrollo social. Si los funcionarios y académicos ya se dieron cuenta de ello: ¿Por qué siguen pugnando los funcionarios públicos a favor de seguir publicitando el libro como un objeto aburrido, único para el estudio? ¿Por qué no apostar por desmitificar el libro como un objeto de consumo para pocos y no como una herramienta de vida y un estilo de pensar?

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